Escribe: José Gregorio Martínez*.-
En su incapacidad para gobernar, Petro ha convocado de nuevo a vándalos, indígenas, funcionarios públicos de su régimen, sindicalistas y a otros criminales, para sembrar de nuevo el terror en Colombia porque no le han aprobado sus criminales reformas.
Tras desatar un enfrentamiento con el Congreso por haber sufrido un revés su proyecto de reforma laboral en la Comisión Séptima del Senado, el presidente de Colombia convocó a una consulta popular para intentar aprobar sus polémicas reformas saltándose los trámites legislativos, pero amenazando además al país con “violencia”si los congresistas le ponen obstáculos a este camino.
No es un secreto que Gustavo Petro llegó a la Presidencia de Colombia gracias al provecho político que sacó del paro nacional devenido en “estallido social” convocado por la izquierda bajo su liderazgo contra la reforma tributaria del entonces presidente Iván Duque. Hoy, desde la Casa de Nariño, Petro pretende agitar las calles recordando el caos que vivió el país hace cuatro años como una manera de presionar al Congreso ante el revés que sufrió el pasado martes 11 de marzo su reforma laboral en la Comisión Séptima del Senado, donde ocho de los 14 miembros de esta instancia firmaron una ponencia para archivar el proyecto que quedó a un paso de hundirse. Pero desconociendo el juego democrático del contrapeso de poderes, Petro convocó a una consulta popular para la aprobación de las reformas que han sido bandera de su gestión, amenazando con violencia al país en caso de que esta propuesta sea frenada en el Legislativo.
“La consulta popular es obligatoria una vez pase por la plenaria del Senado. Se realiza hasta dentro de tres meses y el Senado tiene un mes para decidir. Le pido a los partidos políticos no hacer caso del rico Epulón sino como ordena la Constitución, del interés general de la sociedad de Colombia. Si se le niega participar al pueblo de Colombia estarían negando literalmente la paz”, dijo Gustavo Petro en una alocución del martes 11 de marzo en la noche en la que recordó en más de una oportunidad el estallido social de 2021.
Acompañado de su Gabinete –declarado ya en campaña con unas pancartas que decían “Sí a las reformas sociales”–, el mandatario colombiano llamó a sus seguidores a las calles para presionar al Congreso. “Invito al pueblo a movilizarse, a los indígenas a las calles, al campesinado a las calles”, vociferó Petro antes de convocar a una consulta popular, explicando que le corresponde al Senado en su plenaria decidir sobre esta materia en una sola votación antes de un mes. “El presidente de Colombia presentará la convocatoria a una consulta popular para las reformas sociales, que implican la justicia social en Colombia”, anunció Petro luego de haber cuestionado desde sus redes sociales a la instancia parlamentaria que tomó una decisión contraria a sus designios, adelantando ya que habrá violencia si no se cumple su voluntad.
“La comisión VII en su mayoría ha traicionado al pueblo trabajador de Colombia. Buscaremos que sea reversible la decisión, pero sobre el engaño solo nos llevan a la violencia. Que el pueblo trabajador de Colombia sepa quienes fueron los que los han traicionado”, escribió el jefe de Estado colombiano en su cuenta de X, agregando que “con esta actitud de la mayoría de la comisión VII rompen el dialogo entre el Congreso de Colombia y el Gobierno del cambio”.
Enfrentamiento entre poderes
Desatando un claro enfrentamiento con el Congreso y recordando el caos generado por el paro de hace cuatro años, Gustavo Petro agregó en su cuenta de X que en Colombia “hay una dictadura de un establecimiento que quiere burlarse del voto popular y el estallido social de 2022 (2021). Por eso desatan el bloqueo institucional al cambio. Ante la dictadura del establecimiento que se negó a un acuerdo nacional, la respuesta es democracia real. La democracia es el poder del pueblo. El presidente convoca al pueblo y está con el poder del pueblo”.
La pugna entre poderes es evidente. La reacción del jefe del Ejecutivo generó una respuesta contundente del presidente del Senado, Efraín Cepeda, quien anunció que pondrá en conocimiento de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CorteIDH) los señalamientos del presidente Gustavo Petro contra un grupo de senadores por haber firmado para archivar la reforma laboral.
“El presidente Petro le está poniendo un palo en la rueda a la democracia colombiana al querer desatar la violencia contra el Congreso, que tomó una decisión autónoma frente a la reforma laboral. Recurriremos a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos para proteger a los senadores de la Comisión Séptima y a sus familias”, advirtió el jefe de la Cámara alta, quien calificó además como “inadmisible” que el presidente incite a la violencia contra el Legislativo por la decisión que tomaron los legisladores “en ejercicio de sus competencias constitucionales”.
Efraín Cepeda fue incluso más enfático en su respuesta a Gustavo Petro: “Usted se equivoca si cree que el Congreso de la República se va a dejar arrinconar o someter a sus caprichos. El Congreso representa al pueblo y también tiene como fundamento una elección democrática, no es usted el único que tiene la razón en el país”.
Desmontando la inconveniente reforma laboral
La reforma laboral ha generado gran preocupación por el hecho de que podría destruir hasta 449.000 empleos, según un informe del Banco de la República citado por la congresista Katherine Miranda, quien apoyó a Petro en sus inicios, pero ahora le recuerda que su proyecto de reforma laboral “no reduciría la informalidad y en cambio si aumenta los costos laborales en al menos 16 %”. Miranda advirtió además que esta iniciativa del Gobierno “castiga a las empresas, expulsa la inversión y condena a los trabajadores a la precariedad laboral”. La exaliada de Petro lo increpó directamente desde su cuenta de X: “¿Eso es justicia social? Esto es una sentencia de desempleo y de informalidad para miles de colombianos. Gobernar no es jugar a la improvisación (…) Deje de vender humo y asuma su responsabilidad antes de arruinar más empleos en Colombia”.
Sindicatos petristas convocan movilización
Sin embargo, Gustavo Petro ha decidido huir hacia adelante sin escuchar ni a sus antiguos colaboradores al convocar a una consulta popular, amenazando además con un estallido social si sus reformas no se someten a esta iniciativa, tomando en cuenta que solo se han aprobado la tributaria y la pensional, mientras que la de la salud sigue en discusión, la de la educación no fue aprobada y hoy la laboral quedó a un paso de hundirse en el Senado.
Para las movilizaciones callejeras Petro cuenta con agitadores de oficio como los dirigentes sindicales, que desde la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) ya están convocando a una “gran movilización” para este 18 de marzo “por los derechos laborales de los colombianos”.
* José Gregorio Martínez, Periodista venezolano dedicado a las fuentes de Política y Economía. Editor jefe de PanAm Post. Experiencia previa en medios como NTN24, El Mundo Economía & Negocios, Diario La Verdad y Globovisión.
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