Escribe: Luis Hernando Granada C.*.-
La salud, o mejor, el “derecho” a la salud, está contemplado en la Constitución Nacional como un derecho fundamental, según el Artículo 49. Sin embargo, en Colombia, un país que ha caído en las garras del comunismo/socialista o progresista, la Carta Magna no tiene validez, ni en este ni en muchos otros aspectos.
Hay que reconocer, que la salud en Colombia venía funcionando de manera irregular, pero, aun así, se asignaban tardíamente las citas con los especialistas; los medicamentos se entregaban; se respetaban los horarios de consulta; se le daba prelación a los de la tercera edad y a los discapacitados, pero eso, ahora se acabó y tiende a empeorar.
Recordemos que en el gobierno de Álvaro Uribe Vélez, (2002-2010), se contaba con un servicio de salud eficiente, aunque la Ley 100 –que no es de la autoría de Uribe como muchos creen–, tenía sus falencias. Luego vendría a “gobernar” Juan Manuel Santos –más conocido como “Chucky” Santos–, o el mismo de los falsos positivos (2010-2018). Luego vendría Iván Duque Márquez. (2018-2022), el cual, a pesar del desastre dejado por “Chucky”, supo lidiar hábil e inteligentemente la pandemia que nos envió la China comunista a través del conocido Covid-19.
Pero vino luego el “genocida”, el reconocido comunista/socialista o progresista Gustavo Petro –y supuestamente ex guerrillero–, y el desastre no se demoró en llegar; se escondieron los medicamentos; no hay agendas ni con médicos ni con especialistas; los enfermos se mueren en sus casas o en las puertas de los hospitales; a muchos se les elevó el nivel en el Sisben y se les reajustó e impuso el copago. Es decir, un caos total que va de mal en peor porque los comunistas, socialistas o progresistas –como les quieran llamar–, con el genocida a la cabeza, le dio por “reformar” el servicio de salud a través de una criminal reforma.
Lo último que se conoce, que circula en las redes y se publica en los medios –hoy domingo 9 de marzo–, es que el genocida y psicópata, Gustavo Petro le agradeció a la Cámara de Representantes por darle el visto bueno al articulado de la fatídica reforma. Por su lado, el exmandatario Álvaro Uribe señaló que la corporación ha hecho un “daño a Colombia”.
A través de una suculenta y generosa mermelada a los congresistas, la reforma a la salud del “gobierno” del psicópata recibió el visto bueno de la Cámara de Representantes y pasará a su tercer debate en el Senado.
Después de varios “ires y venires” por su inclusión en el orden del día, las mayorías de la corporación respaldaron el proyecto tras tres días de “debate”, que se suman a los convocados en sesiones extras.
Cínicamente, a través de su cuenta de X, el psicópata agradeció a la Cámara por el guiño para la iniciativa, así como la reforma laboral, aprobada en la legislatura pasada. Agregó que la corporación “ha cumplido con aprobar las grandes reformas que garantizan la universalidad de los derechos fundamentales en Colombia”.
¿Cuáles “derechos fundamentales” si la situación va a empeorar?… ¿A quién se le ocurre dejar en poder de gobernadores y alcaldes el nombramientos de gerentes de hospitales y clínicas y sin que haya la más mínima ética ni probidad profesional?… . ¿Y de dónde van a salir los recursos para pagar no solo lo que este “gobierno” le debe al sector salud sino para adelantar nuevas gestiones?… ¿Lo que acaba de suceder en la Cámara, no es acaso “la destrucción de la salud”.
Lo dijo Álvaro Uribe y con él están de acuerdo muchos colombianos: “Le prometen al pueblo colombiano miles de millones de pesos que no existen para mejorar una salud que será empeorada por el manejo, por el desgreño y la corrupción del Estado”.
¿Para eso era que Petro quería al sicario y depredador Armando Benedetti, como “ministro del Interior”, para que llevara a cabo “la dinámica” entre el “gobierno”, el ministro de Salud, Guillermo Jaramillo, otro comunista y depredador del sistema de salud?
Benedetti –como siempre–, hizo lo suyo: repartió mermelada y ofreció puestos y cargos a los congresistas para que aprobaran las reformas y las consecuencias las pagará el pueblo colombiano. De pronto la esperanza de este atribulado y maltratado pueblo colombiano sea que en la Comisión Séptima del Senado, donde la reforma enfrentará su tercer debate, se hunda definitivamente, porque por parta del psicópata y genocida y sus secuaces, la salud está recibiendo la eutanasia.
¿Ha habido algo positivo por parte del psicópata y sus secuaces? No, no lo hay ni lo habrá. Él sabe lo que está haciendo y por eso está colocando sus fichas a fin de seguir atornillado en el poder.
* Luis Hernando Granada C., Periodista, Publicista con más de 50 años de experiencia. Ex subdirector de la Revista El Congreso, ex Director y colaborador de varios medios de comunicación escritos, impresos y digitales. Autor de la Novela “El Imperio del terror” y de los libros “¿Y cómo es la vuelta?” y “La gran farsa de la izquierda” y Gestor Cultural del Tolima.
* * * * * * * * * * * * * * * * * * * *
