Escribe: Luis Hernando Granada C.*
Dinero a manos llenas es lo que busca por todos los medios el psicópata Gustavo Petro, no solo para llenar sus arcas personales, sino para patrocinarle la campaña al piojoso Iván Cepeda. Estamos frente al mayor delincuente de la historia.
Gustavo Petro no ha gobernado un país; simplemente se hizo elegir, con trampas y triquiñuelas para satisfacer sus instintos de psicópata y genocida.
Lo más ruin e inaceptable de este sujeto, han sido sus “estallidos sociales”, es decir, organizar, patrocinar y pagar –obviamente con dineros del pueblo–, vándalos como los de la primera línea e indígenas vagos que integran sus guardias indígenas, apátridas que reciben beneficios del Estado y que tal vez por lo mismo, aceptan y participan en los desmanes que convoca el “mandatario”.
Las pérdidas que han dejado estas “marchas pacíficas” son tan astronómicas, que dicen los entendidos, superarían cinco o más “reformas tributarias”.
A propósito de las “reformas” , todas van en contravía de los intereses y el bienestar del pueblo; son onerosas, llenas de afrentas a la Carta Magna y con ellas solo ha buscado –como todos los que integran la mafia transnacional comunista/socialista–, llenar a hurtadillas sus bolsillos. Y esto lo ha venido logrando Petro y sus secuaces. La reforma a la salud necesitaba ajustes, pero no destrucción total; hoy no hay citas, los especialistas no tienen agenda, los hospitales y clínicas del Estado viven colapsadas mientras las instituciones de tipo privado, hacen de las suyas, facturando sin control y sin medida.
Y mientras lo anterior sucede, los pacientes agonizan y mueren, o en sus casas o en las puertas de los centros de atención, ante la indolencia de un ministro mediocre y comunista.
La economía va de capa caída; cada día aparecen nuevos impuestos, aunque las reformas tributarias que ha impuesto el psicópata, no solo son innecesarias, sino criminales.
Pero como si lo anterior fuera poco, recientemente el “presidente” arremetió contra José Antonio Ocampo, señalándolo de interferir en la elección de la nueva junta directiva del Banco de la República para evitar, según él, tener mayorías en el emisor nacional.
El presidente acusó al exministro de Hacienda de interferir en la elección de la Junta directiva del Banco de la República – crédito Presidencia de Colombia/Colprensa
Petro, especialista en pelear e imponer sus absurdas posiciones a la fuerza, volvió a lanzar nuevas acusaciones contra el Banco emisor, luego de que el banco decidiera mantener las tasas de interés en un 9,25%, pese a la petición del mandatario nacional de reducir los puntos porcentuales.
En una publicación hecha el pasado 21 de diciembre, por medio de la red social X, enfatizó en que la tasa de inflación se redujo en noviembre, y sostuvo que, luego de que el banco mantuviera este índice, se producirán consecuencias económicas para el país.
“No mantienen igual la tasa de interés como dice el Banco de la República, no es verdad; sino que suben es la tasa de interés real, porque la inflación bajó el mes pasado, y además saben que EE.UU. y el Reino Unido van a bajar la tasa de interés en sus países, el banco puede desencadenar una revaluación peligrosa (sic)”, dijo el psicópata en sus redes sociales.
Así mismo, Petro aseguró que “respeta la institucionalidad de la entidad”. Sin embargo, lanzó sus críticas hacia la junta directiva del Banco de la República, al catalogarlos como “afines a los sectores independientes o de oposición a su administración y de interferir en el proceso electoral colombiano”.
Y agregó: “El Banco de la República es independiente, pero solo del progresismo –¿o pobre-sismo?– económico y de los trabajadores; el Banco de la Republica es dependiente de los intereses de los propietarios del capital financiero, quieren frenar a Colombia por política, para ver si la gobernanza paramilitar regresa”.
Según el psicópata genocida, “el economista José Antonio Ocampo me recomendó la persona que indiqué que asumiera el cargo en la junta directiva y yo, estúpidamente acepté, dijo que era progresista, qué barbaridad. Ella hacía una nueva mayoría, que engañó hasta con las mismas tesis de Ocampo, que ya no las aplica su recomendada”.
“Apúntenlo –dijo el psicópata–,es el peor error que cometí en mi gobierno. Me autocritico. Podía hoy tener la mayoría de la junta al lado de los intereses del pueblo trabajador, pero le creí a Ocampo, muy ingenuo yo”.
El defensor del crimen organizado
Desde sus 17 años, cuando el psicópata genocida empezó su carrera delictiva,
Gustavo Petro se ha dedicado no solo a delinquir desde el alto gobierno, sino a defender sus secuaces.
Por ejemplo, el “presidente” se refirió a la situación judicial que enfrenta el exministro de Hacienda, Ricardo Bonilla, recluido provisionalmente en un centro penitenciario del país por su participación en el escándalo de corrupción de la Unidad Nacional de Gestión de Riesgos y Desastres (Ungrd). En esa misma vía, el mandatario indicó que hubo actores externos que llevaron a Bonilla a enfrentar a la justicia. “Los economistas del poder no van a la cárcel, a quienes pensamos la economía desde la economía clásica, la economía política, nos quieren llevar es a la cárcel, por orden del banquero”, manifestó.
Señaló igualmente, que Ricardo Bonilla habría sido ‘traicionado’ por una asesora que había trabajado con los ministros de Hacienda del Gobierno de Iván Duque.
Igualmente, y sin mencionarla directamente, el jefe de Estado acusó a una exasesora de Bonilla de pertenecer al Gobierno colombiano con posturas opositoras y de sabotear su proyecto político, recordando que trabajó con los anteriores ministros de Hacienda bajo el Gobierno de Iván Duque.
“La que acusa a Ricardo Bonilla, una asesora uribista, también estaba con José Antonio Ocampo y antes con José Manuel Restrepo y con Alberto Carrasquilla en el gobierno de Duque…. a Bonilla lo engañaron los adoradores de Uribe, a mí, los que se decían de centro. En vez de articularse al programa de gobierno que el pueblo votó, decidieron sabotearlo”, denunció.
Son innumerables los desaciertos y las “calaveradas” del psicópata genocida, pero bastaría citar solo unas. Veamos:
1. Uno de los peores desmanes cometidos por Petro fue sin duda, el manejo errático de la economía y los perjuicios para el país, al negarse a firmar nuevos contratos petroleros, lo cual generó incertidumbre en los mercados y pérdidas billonarias ligadas, además, al desempleo que esto ha producido. Y todo, para favorecer al dictador de Venezuela, otro comunista, psicópata y genocida como él.
Pero aparte de lo anterior, los cambios frecuentes en los ministerios, porque a la fecha, van más de 70 siniestros personajes que no han dado la talla profesional porque simplemente son activistas y mercenarios de la Democracia y al servicio del psicópata genocida. Para la muestra un botón: las acciones de los ministros Ocampo y Bonilla, afectaron la confianza económica, porque el crecimiento económico se desaceleró con fuerza entre los años 2023 y 2024, golpeando el empleo y el recaudo debido a que la falta de coherencia entre discurso ideológico y realidad fiscal, no produce sino crisis.
2. El cuento trillado de la mal llamada “Paz total”, solo ha servido para fomentar la delincuencia en el país y para fortalecer todos los grupos armados con los cuales el psicópata genocida está conformando sus “colectivos petristas”, al mejor estilo de Hugo Chávez y Nicolás Maduro en Venezuela.
Las llamadas “mesas de diálogo” con los narco-guerrilleros del eln y las “disidencias” de las farc, solo han sido cortinas de humo para convencer al pueblo de que sí se está trabajando por alcanzar la paz. Pero, mientras las mentiras y el engaño van y vienen, no hay cese de operaciones ofensivas, porque en medio de una complicidad silenciosa y el desmantelamiento de las fuerzas armadas, por parte del psicópata genocida, la realidad es muy distinta: las masacres aumentan, caen militares y civiles por doquier, y poco a poco, los criminales se han venido apoderando de los territorios que ellos necesitan para seguir adelante con su sanguinario propósito, es decir, expandir el control territorial, aumentar las extorsiones, los secuestros, el reclutamiento de menores, y en pocas palabras, aumentar la violencia en territorios como el Cauca, Nariño, Chocó y Catatumbo, aunque no se descarta la presencia de los criminales en otras regiones del país e incluso en ciudades y capitales importantes del territorio nacional.
La paz, sin presión militar, sin un gobernante honesto, es realmente imposible, aunque en los medios “enmermelados” con jugosas sumas que se pagan por pauta publicitaria digan lo contrario.
La crisis a nivel de seguridad urbana y rural, ha permitido el incremento del hurto, los homicidios y la extorsión en varias ciudades. Los mensajes son ambiguos sobre el rol de la Policía y el Ejército; el desgaste institucional es algo que ya no cala en los ciudadanos de bien, porque hasta ahora, no se ha visto, por ningún lado, un control efectivo del crimen.
3. La improvisación y los múltiples escándalos en el gabinete, deja muy en claro la ineptitud del psicópata, lo cual ha dado, como resultado final, la rotación permanente de ministros y funcionarios supuestamente clave.
Pero los escándalos y los atracos al erario público, vienen desde antes de campaña: Nicolás Petro –el hijo que no crio el presidente–, sigue aun señalado del manejo ilícito de dineros de dudosa procedencia y con destino a la financiación ilegal de campaña.
Los escándalos en la UNGRD, basados en la corrupción en contratos, que sumaron varios billones de pesos. El exdirector de la UNGRD, Olmedo López, afirmó que el desfalco ascendería a unos 380.000 millones de pesos según sus declaraciones públicas, a través de Infobae.
Sin embargo, algunas investigaciones periodísticas estiman que, considerando múltiples contratos con irregularidades, el monto podría superar los 2 billones de pesos. Algunas fuentes señalan que
las irregularidades y contratos cuestionados podrían sumar cerca de 5 billones de pesos, aunque no todo esto podría corresponder estrictamente a dinero “desviado” como tal, sino a contratos con anomalías detectados por la Contraloría, según Publimetro Colombia, pero informes adicionales hablan de un caso en torno a 1,2 a 1,7 billones de pesos en valores de contratos y convenios con irregularidades.
Como bien se sabe, a través de la historia, los comunistas, socialistas o progresistas, tienen el gran poder de tapar sus heces y eso no permite dar a conocer cifras precisas.
En el caso de los carrotanques, los montos reportados no son precisos:
No existe una cifra única y oficial final sobre el “desfalco total” porque el proceso judicial y las auditorías “siguen” pero sin arrojar resultados. Las cifras varían dependiendo de si se consideran solo los recursos reconocidos como apropiados, las estimaciones preliminares de irregularidades o los montos totales de contratos bajo sospecha, aparte de que los nombramientos de funcionarios son cuestionados por falta de experiencia técnica, y como cosa rara, hay contradicciones entre el discurso anticorrupción y el control real del poder.
4. Con referencia a las reformas, todas han sido mal diseñadas y con intereses mezquinos del psicópata y por eso se han convertido en derrotas políticas.
Por ejemplo, la reforma a la salud, desde su presentación fue ampliamente criticada por expertos y archivada finalmente en el Congreso.
Las reformas laboral y pensional han tenido avances parciales, pero con alto costo político, destacándose la falta de una acertada construcción de consensos y confrontación constante con el Legislativo. Y esto sucede porque son reformas ideológicas sin viabilidad política ni técnica suficiente.
5. La X –red social–, ha sido utilizada como trinchera para disparar sus dardos maquiavélicos, con los cuales ha creado confrontación y polarización, ha atacado a periodistas, empresarios, cortes y oposición. La idea y la consigna del psicópata es crear división social. Es un liderazgo más reactivo que institucional y constructivo.
6. La política exterior ha sido más simbólica que práctica. En sus largos y costosos viajes a otros países, no ha trabajado por Colombia sino contra el país, reuniéndose solo con sus aliados de la mafia transnacional comunista/socialista. Sus discursos son ambiciosos sobre cambio climático, pero sin respaldo económico.
Además, con sus malas y equivocadas acciones, solo ha creado tensiones innecesarias con aliados tradicionales, con resultados concretos limitados en comercio e inversión.
En dos palabas, el psicópata genocida no gobierna con lógica sino con activismo y con fines de campaña, con la insana pretensión de imponernos al piojoso Iván Cepeda, el comandante de las farc desde el Congreso.
Los propios sectores de izquierda reconocen la falta de ejecución, la Improvisación y la priorización del relato populista sobre los resultados.
* Luis Hernando Granada C., es Periodista, Escritor y Publicista con más de 50 años de experiencia, Exsubdirector de la Revista El Congreso, Exdirector de varias publicaciones y colaborador de medios impresos y digitales. Autor de varias obras como “El Imperio del terror”, “¿Y cómo es la vuelta?” y “La gran farsa de la izquierda”, fundador y propietario de www.visiontolima.com y Gestor Cultural del Tolima.

Por donde quiera que haya pasado la izquierda con sus caretas de comunismo, socialismo, progresismo, etc. lo único que han dejado es miseria y muerte. Luis Hernando Granada, el autor de la obra, realizó una investigación que data desde el siglo XVII y hasta nuestros días, con datos inverosímiles y crueles

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Autor: Luis Hernando Granada C.


