Escribe: Oriana Rivas*.-
China también entrena perros robots en ejercicios militares. (X)
Se trata de armas cuya capacidad de destrucción le pisa los talones a la potencia de las bombas nucleares. Luego de un reconocimiento en la zona que será atacada, los robots terrestres pueden ser activados desde drones.
El estilo de guerra convencional –conocido por la presencia de tanques, metralletas y soldados en el campo de batalla– quedó en el pasado. Con la llegada de la inteligencia artificial y otros avances en materia armamentística, los países comienzan a recurrir a otras formas de defensa y ataque. China es quizás el caso más representativo.
Del país controlado por el Partido Comunista (PCCh) salen novedades como la creación de un“comandante virtual” para futuras guerras o el entrenamiento de perros robots en ejercicios militares. Pero parece no ser suficiente. Ahora, científicos del gigante asiático proponen “equipar a robots terrestres con ojivas termobáricas”, de acuerdo con un artículo replicado por el medio South China Morning Post.
Estas armas tienen una capacidad de destrucción que le pisa los talones a la potencia de las bombas nucleares. Su uso más reciente ocurrió en Ucrania por parte del ejército ruso al inicio de la invasión. El Ministerio de Defensa del Reino Unido (MoD) confirmó que fueron usadas a través de un sistema de armas llamado “TOS-1A” integrado con “cohetes termobáricos que crean efectos incendiarios y explosivos”. El alcance que tienen dichos misiles es lo que genera preocupación en caso de que el Ejército Popular de Liberación (EPL), bajo las órdenes de Xi Jinping, decida usarlos en el campo de batalla.
Objetivo: aniquilación total del enemigo
El estudio chino, publicado en el Journal of Ordnance Equipment Engineering, menciona que estos robots terrestres con armas termobáricas podrían ser usados en ciudades donde “el bloqueo del GPS, la interferencia electromagnética y las estructuras densas” terminan afectando el funcionamiento de armas convencionales. El objetivo sería entonces una “aniquilación total” de enemigos “protegidos en edificios o búnkeres subterráneos”.
Justamente ese es el efecto de las armas termobáricas. Un artículo de la BBC publicado en marzo de 2022 describía cómo funciona este tipo de armamento: “Puede lanzarse como un cohete o como una bomba desde un avión. Cuando alcanza su objetivo, la primera carga explosiva abre el contenedor y dispersa ampliamente la mezcla de combustible en forma de nube. Esta nube puede penetrar cualquier abertura o defensa de un edificio que no esté totalmente sellada.
Una segunda carga hace detonar la nube, lo que genera una enorme bola de fuego, una onda expansiva masiva y un vacío que absorbe todo el oxígeno circundante. El arma puede destruir edificios y equipos reforzados y matar o herir a personas”.
No en vano el medio con sede en Hong Kong se refiera a un video creado con inteligencia artificial y que se volvió viral en ese lado del mundo. El audiovisual plantea un escenario utópico donde, en una ciudad envuelta en llamas, seres humanos tratan de sobrevivir a un perro robot que los persigue dentro de un edificio. En caso de que esto se convierta en realidad, serán drones aéreos los que autoricen ataques con armas termobáricas luego de haber inspeccionado la zona, explica el autor del estudio, Dang Chenguang.
Aunque resulta difícil obtener una declaración oficial del régimen comunista chino que confirme estos avances, sí es cierto que los líderes militares del país están “comprometidos” con fortalecer la preparación para la guerra. Antes del Año Nuevo Lunar (que se celebrará el 29 de enero), estos visitaron a las tropas del EPL para recordarles ese propósito mientras el dictador Xi Jinping pidió “mantener la seguridad nacional y la estabilidad social”.
* Oriana Rivas, Periodista venezolana radicada en Buenos Aires. Investigación para las fuentes de política y economía. Especialista en plataformas digitales y redes sociales.
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