Escribe: José Gregorio Martínez*.-
Los gobiernos de Rusia y China, bajo el mando de Vladímir Putin y Xi Jinping, han conseguido aumentar la censura contra contenidos desfavorables tras solicitar a Google eliminar publicaciones. (PanAm Post)
El gigante tecnológico ha interactuado con “dictaduras, regímenes sancionados y gobiernos acusados de abusos contra los derechos humanos”, incluyendo Rusia, China, Irán y Afganistán –bajo el control de facto de los talibanes desde 2021–, según revela una investigación de The Observer.
Google, el gigante tecnológico que acapara más de 80% del mercado de los motores de búsqueda en internet, ha colaborado con la censura en países como Rusia y China, donde ha cedido a pedidos de eliminación de contenido por parte del Kremlin y el Partido Comunista Chino (PCCh), respectivamente. La mayoría de los casos tienen que ver con protestas contra el mandatario ruso, Vladímir Putin, en el contexto de la guerra en Ucrania, y campañas del régimen de Pekín contra la libertad de expresión.
Son más de 150 países con los que Google ha colaborado desde 2011 para revisar y eliminar contenido por diversas razones como infracción de derechos de autor, violaciones de la privacidad, difamación o por incumplir las políticas de la empresa. Sin embargo, no se trata únicamente de naciones bajo sistemas democráticos. Google también ha interactuado con “dictaduras, regímenes sancionados y gobiernos acusados de abusos contra los derechos humanos”, incluyendo Rusia, China, Irán y Afganistán –bajo el control de facto de los talibanes desde 2021– según revela una investigación de The Observer publicada por The Guardian.
Los favores concedidos a Rusia y China
En el caso de Rusia, Google censuró en 2022 varios videos en YouTube en los que se llamaba a protestar contra Putin, así como también fueron bloqueadas recomendaciones del voto táctico promovido en 2021 por el hoy fallecido líder opositor ruso Alexéi Navalni y se eliminaron imágenes en la popular plataforma de videos donde se veían a manifestantes ucranianos quemando una bandera rusa en rechazo a la invasión a Ucrania. Adicionalmente, Google accedió a eliminar un video en el que presuntamente se exponía “la corrupción entre los políticos” y se hacían “algunas amenazas retóricas de acción violenta contra los supuestos políticos corruptos”. También se impidió a los ciudadanos rusos ver ciertas publicaciones en la plataforma Blogger de Google, que “incluían críticas a la historia y la política militar rusas y a las fiestas patrióticas rusas”.
Todas estas restricciones fueron posibles gracias a la frecuente comunicación entre el organismo censor del internet en Rusia, Roskomnadzor, y Google. De acuerdo con la investigación, solo entre los años 2020 y 2024 Rusia representó más de 60% de las solicitudes de eliminación de contenido. Otro caso que demuestra este trabajo conjunto entre Roskomnadzor y Google fue la eliminación en la Play Store de la aplicación Smart Voting de Navalni, tal como las entidades gubernamentales rusas pidieron a la compañía tecnológica.
En cuanto a China, Google ha eliminado más de 200 videos que el Ministerio de Seguridad Pública –que supervisa las policía y las redes de espionaje político– pidió censurar, ha colaborado con la campaña de China contra la libertad de expresión, eliminando perfiles que se hacían pasar por el presidente Xi Jinping para evadir las estrictas leyes de censura y ha recibido además la petición de eliminación de 412 perfiles, de los cuales 346 “contenían acusaciones sobre corrupción dentro del sistema político de la República Popular China o historias sobre altos funcionarios del gobierno”.
Las peticiones del régimen iraní y los talibanes
Hay además otros casos en los que Google ha recibido solicitudes de censura, pero no se han concretado. En 2016, el régimen iraní pretendía que el gigante tecnológico eliminara cuatro contenidos por presunta “intimidación / acoso”, pero, de acuerdo con el informe, Google “no tomó ninguna medida”. La empresa también tuvo 19 contactos durante 2023 con la policía afana, bajo el mando de los talibanes, que pedían que se eliminara más información por razones de “privacidad y seguridad”, pero no ha habido respuesta a estas solicitudes por parte de la compañía.
En total, los propios datos de Google revelan que, a nivel global, la empresa ha recibido 5,6 millones de solicitudes gubernamentales para eliminar contenido. Y aunque no todas han sido admitidas, la investigación de The Observer ha encontrado que el proceso es “opaco”, dado que la compañía no publica datos completos sobre las peticiones, dejando sobre la mesa preocupaciones que giran en torno a la desinformación, asuntos delicados sobre la geopolítica mundial y propaganda de guerra.
* José Gregorio Martínez, Periodista venezolano dedicado a las fuentes de Política y Economía. Editor jefe de PanAm Post. Experiencia previa en medios como NTN24, El Mundo Economía & Negocios, Diario La Verdad y Globovisión.
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