Escribe: José Gregorio Martínez*.-
El burdo reality show en el que se convirtió el consejo de ministros del gobierno de Gustavo Petro puede tener detrás un fin electoral. X)
Fueron tres renuncias en menos de 24 horas tras el bochornoso consejo de ministros en el que se ventilaron las fracturas y rencillas en el gobierno colombiano. Aunque no ha predicado con el ejemplo, el ministro de Interior propuso una renuncia masiva. Por su parte, el presidente respondió con un discurso enfocado en la próxima campaña electoral y ratificó que las reuniones ministeriales se seguirán transmitiendo por televisión.
Con el discurso de la autocrítica y el debate democrático abierto en época preelectoral, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, justificó su decisión de mantener el formato de los consejos de ministros televisados, pese al bochornoso espectáculo de dicho martes en la noche que solo sirvió para ventilar las fracturas y rencillas en el Gabinete, con un saldo de tres renuncias, y para la burla con una avalancha de memes en las redes sociales.
“Los consejos de ministros serán televisados todos, algunos en cadena, otros por TV pública, el pueblo tiene el derecho a saber qué hace su gobierno y cómo es su gobierno directamente y sin intermediarios desinformadores. Exponer a la luz el gobierno, me parece democrático, permite que el pueblo no sea indiferente a la política y que se la apropie y decida transformarla conscientemente”, escribió Petro este miércoles 5 de febrero en su cuenta en X, omitiendo gran parte de la polémica para tratar de minimizar el daño.
¿Un show con fin electoral?
El mandatario colombiano aseguró que detrás de su decisión de transmitir la reunión gubernamental por televisión abierta estaba la intención de “obtener respuesta del Gabinete” sobre los incumplimientos, pero se prefirió “el ataque caníbal y autodestructivo que es una tradición histórica no solo de la izquierda sino de Colombia”. Sin embargo, en su mensaje se podía leer entrelíneas otro fin: aprovechar los medios públicos para mostrar al país la divergencia de opiniones dentro del Gobierno y la disposición de figuras políticas del Ejecutivo con alguna aspiración electoral para rectificar y corregir errores de la actual gestión en la futura Administración.
“Los que quieran hacer campaña salen, son libres, ya lo había pedido. Los que quieran trabajar el cumplimiento del programa se quedan. Se ajustará el Gobierno de acuerdo al nivel de ejecución de cada ministerio. Quiero en lo que queda del tiempo, y tras grandes progresos en algunas materias y poco progreso en otras, un Gobierno unido y transparente de cara al pueblo y con el pueblo. No deseo un Gobierno con dobles agendas, pero tampoco de un solo color, porque el pueblo es multicolor. Es el pueblo el que manda, nadie más”, agregó el mandatario en su mensaje. El tono preelectoral es claro. Si la estrategia es eficiente o no, eso es parte de otro debate.
Las primeras tres renuncias
Por el momento no parece estar sumando. Al contrario, el Gobierno colombiano empieza a restar. Fueron tres renuncias en menos de 24 horas tras el bochornoso consejo de ministros de Petro convertido en un burdo reality show. El primero en presentar su dimisión fue el director del Departamento Administrativo de la Presidencia (Dapre), Jorge Rojas. Le siguió el ministro de Cultura, Juan David Correa. Y en las últimas horas dio un paso al costado la secretaria jurídica de la Presidencia, Paula Robledo Silva.
Aunque no ha predicado en esta ocasión con el ejemplo, el ministro de Interior, Juan Fernando Cristo, propuso que todos los ministros renunciaran para “dejar en libertad al señor presidente de hacer los cambios que él considere necesarios para asumir los retos de la recta final de gobierno” porque, según él, “tras el episodio del citado consejo, es insostenible el Gabinete como está conformado hoy”.
* José Gregorio Martínez, Periodista venezolano dedicado a las fuentes de Política y Economía. Editor jefe de PanAm Post. Experiencia previa en medios como NTN24, El Mundo Economía & Negocios, Diario La Verdad y Globovisión.
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