En el salón del Palacio de Miraflores donde se celebró el encuentro entre el enviado especial de EE.UU., Richard Grenell, y Nicolás Maduro, también estuvo presente el presidente de la Asamblea Nacional chavista, Jorge Rodríguez. (X)
Nicolás Maduro recibió en el Palacio de Miraflores al enviado especial de Donald Trump, Richard Grenell, con la propuesta de una “agenda cero”. Por su parte, la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, fue enfática cuando le preguntaron si esto significaba un reconocimiento de EE.UU. a Maduro: “Absolutamente no”, respondió.
La Casa Blanca afirmó el viernes 31 de enero, que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, no reconoce a Nicolás Maduro como presidente de Venezuela, pese a haber encargado a su enviado especial Richard Grenell que viajara al país caribeño a reunirse con el dictador venezolano.
Mientras tanto, en Washington, en una rueda de prensa los periodistas preguntaron a la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, si la visita a Venezuela de Grenell significaba un reconocimiento como presidente para Maduro, quien se juramentó el 10 de enero de manera fraudulenta tras haber sido declarado ganador por el Consejo Nacional Electoral (CNE) a su servicio sin publicar resultados, sin mostrar una sola acta y sin las auditorías correspondientes. “Absolutamente no”, respondió Leavitt.
La portavoz insistió en que el objetivo de la visita de Grenell es lograr que Venezuela, que no tiene relaciones diplomáticas con Estados Unidos, acepte vuelos de deportación de migrantes indocumentados y libere de manera inmediata a los rehenes estadounidenses detenidos en el país por la dictadura.
Washington ha afrontado dificultades para deportar venezolanos durante años debido al deterioro de las relaciones bilaterales y, especialmente, tras la ruptura diplomática de 2019 durante el primer mandato de Trump, cuando EE. UU. reconoció a Juan Guaidó como presidente interino de Venezuela.
Desde entonces, los vuelos de deportación han sido escasos. Bajo la Administración de Joe Biden se reanudaron brevemente en octubre de 2022, pero se suspendieron nuevamente cuatro meses después.
Los rehenes estadounidenses
En cuanto a los estadounidenses detenidos, la Administración Trump no ha revelado detalles sobre sus identidades. Sin embargo, la organización Independent Venezuelan American Citizens (IVAC), con sede en Miami, ha identificado a ocho ciudadanos estadounidenses que permanecen presos en Venezuela, la mayoría desde 2024. Se trata de Gregory David Werber, David Guttenberg Guillarme, Aaron Barrett Logan, Jonathan Pagán González, Wilbert Joseph Castaño, David Estrella, José Marcelo Vargas y Lucas Hunter, este último de nacionalidad francoestadounidense.
La “agenda cero” de Maduro
Por su parte, Nicolás Maduro recibió al enviado especial de Trump, Richard Grenell, en el Palacio de Miraflores, con la propuesta de una “agenda cero” que sirva para “afinar detalles” y “realizar lo que haya que realizar”, según el canal estatal Venezolana de Televisión (VTV).
Aunque la Casa Blanca ha aclarado que solo están en agenda los dos puntos mencionados, el régimen chavista difunde en su aparato de propaganda que el encuentro sirve para “retomar nuevamente el diálogo” y establecer una “hoja de ruta” con miras a una relación “abierta”.
Misión “muy específica” y “sin condiciones”.
En el salón donde se celebró el encuentro, con las banderas de Venezuela y Estados Unidos, también se encontraba el presidente de la Asamblea Nacional chavista y jefe negociador de Maduro, Jorge Rodríguez, quien representó al oficialismo en reuniones con funcionarios del anterior mandatario estadounidense, Joe Biden.
En una llamada con la prensa, el encargado de Latinoamérica en el Departamento de Estado, Mauricio Claver-Carone, subrayó que la misión de Grenell en Venezuela es “muy específica”, tras la que “Estados Unidos y el presidente Trump esperan que Nicolás Maduro reciba de vuelta a todos los criminales y miembros de pandillas venezolanos” y que lo haga “sin condiciones”.
Fuente: Staff de PanAm Post, con información de EFE
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